Coronavirus: ¿qué es y cuál es el riesgo para los argentinos?

Los coronavirus (CoV) son una gran familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves. El reciente brote en China presenta una nueva cepa que no se había identificado previamente en humanos.

Los signos comunes de infección incluyen síntomas respiratorios, fiebre, tos y dificultades para respirar. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e incluso la muerte.

Si bien se trata de un problema sanitario internacional relevante, según la información actual, el riesgo inmediato para la población argentina se considera bajo.

Recomendaciones vigentes del Ministerio de Salud de la Nación

Por el momento, las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación están dirigidas a los viajeros que pudieran presentar sintomatología relacionada con cuadro respiratorio agudo antes, durante, o después de un viaje internacional, especialmente si estuvieron en alguno de los países afectados. En tales casos, deberán buscar atención médica.

Y para quienes arriban y/o salen del país, medidas sencillas y básicas para reducir el riesgo de infecciones respiratorias: toser en el pliegue del codo y la higiene de manos frecuente.

 

Algunos consejos para cuidad la piel en vacaciones

La intensidad de los rayos solares depende de la estación del año, así como de la altitud y la latitud del lugar. Por eso, es importante tener en cuenta el lugar elegido para determinar cuál es la mejor protección.

  • Si vas a viajar a un lugar donde es verano, cerca del Ecuador o de grandes altitudes, tendrás que usar el protector solar más fuerte que encuentres (mayor de 20). Los rayos UV se reflejan tanto en la nieve como en el agua, lo que incrementa las probabilidades de quemaduras solares.
  • Colocá abundante protector solar y bien esparcido por cualquier zona expuesta: orejas, cuello y en las partes de tu cuero cabelludo donde no crece cabello. Volvé a aplicarlo si permaneciste al sol por más de 2 horas y/o después de nadar, transpirar o si te secaste con la toalla.
  • Evitá exponerte durante las horas del día en que los rayos son más fuertes, aún en días nublados. Recordá que las nubes, el frío, el viento y el agua no nos protegen del sol.
  • Usá vestimenta apropiada, como ropa de manga larga o la que es fabricada con telas de tejido cerrado, que no permiten que los rayos del sol lleguen hasta tu piel. Los colores oscuros pueden ofrecer más protección que los claros, y algunas ropas en sus etiquetas informan acerca de su factor de protección UV.
  • Usá sombrero de ala ancha para proteger la cara, el cuello y las orejas. Evitá los sombreros de paja, que dejan pasar la luz del sol a través de sus orificios.
  • Usá anteojos de sol que bloqueen los rayos UVA y UVB. Estos protegen los ojos y la piel delicada alrededor de éstos, de las lesiones causadas por la exposición solar.
  • Mantenete hidratado, para evitar golpes de calor y deshidratación.
  • Si viajás con niños: los menores de un año NO deben estar expuestos al sol directo. Se los debe mantener a la sombra, y proteger con pantallas solares con factor de protección alto (mayor a 50).
  • Si tenés piel blanca, cabellos claros, ojos claros, muchos lunares y pecas, o el antecedente de un familiar con cáncer de piel, evitá especialmente la exposición solar sostenida.

Los rayos ultravioleta del sol pueden afectar la piel en tan solo 15 minutos. Seguí estas recomendaciones para ayudar a protegerte y proteger a tu familia.

Continúa el alerta por sarampión en Buenos Aires

Ante el aumento de casos confirmados de sarampión, las autoridades de Salud de la Nación, Ciudad y Provincia definieron medidas de prevención adicionales.

Todos los bebés de entre 6 y 11 meses de edad residentes en C.A.B.A. y conurbano (Regiones Sanitarias V, VI, VII y XII (*) deberán recibir una dosis de vacuna triple viral como medida de protección adicional.

Esta dosis extra (o “dosis cero”) no será tenida en cuenta como esquema de vacunación, es decir que se deben administrar también las dosis correspondientes al Calendario Nacional de Vacunación al año de vida y al ingreso escolar.

Asimismo, recordamos las medidas de protección vigentes para toda la población:

Niños de 13 meses a 4 años inclusive: deben acreditar DOS dosis de vacuna triple viral aplicadas a partir del año de vida (en carnet de vacunas se registra en: otras vacunas, dosis extra).

Niños a partir de los 5 años (al ingreso escolar), adultos y personal de salud: deben acreditar al menos DOS dosis de vacuna triple viral ó UNA dosis de triple viral y UNA de doble viral.

Viajeros a países con circulación viral activa: se continúa con las recomendaciones vigentes, pudiendo aplicarse simultáneamente con la vacuna de fiebre amarilla.

 (*) Estas indicaciones podrán sufrir modificaciones de acuerdo a la situación epidemiológica.

Para más información comunicate al: 0810-333-8876

Por tratarse de una enfermedad altamente transmisible por vía respiratoria, ante presencia de fiebre (temperatura axilar mayor a 38ºC) y erupción en la piel, hay que consultar de inmediato al médico.

Nuestra alimentación durante las fiestas

Las celebraciones son una ocasión para compartir la mesa con nuestros amigos y familiares. En la mayoría de los casos, estos encuentros suponen el consumo de alimentos y bebidas que no suelen ser parte nuestra dieta cotidiana, a lo que hay que agregar que se pueden producir excesos.

Aquí compartimos 5 sencillos tips que pueden ser útiles para tener una conducta alimentaria saludable y prevenir la ganancia de peso:

Tip 1: Los días de fiesta, mantené tu ritmo diario habitual. Es un error saltear comidas o hacer ayunos creyendo que así se compensan los excesos alimentarios que hemos hecho o planeamos hacer.

Tip 2: Si sos anfitrión/a, planeá con tiempo el menú. Esto evitará que te estreses y permitirá que puedas calcular de manera razonable la cantidad de comida y bebida necesaria para la ocasión.

Tip 3: Masticá saboreando cada bocado. Comer despacio ayuda no sólo a la mejor digestión sino también a sentir mayor sensación de saciedad, disminuyendo así la ansiedad ante la comida.

Tip 4: Hacé ejercicio físico también durante los días festivos. Actividades simples como salir a caminar y/o andar en bicicleta son suficientes. Estar en movimiento ayuda a quemar las grasas que provengan de una ingesta mayor de calorías.

Tip 5: Durante la sobremesa, lo mejor es retirar los alimentos de la mesa. Así se evita comer más de la cuenta. En cuanto a las bebidas, la clave es tomar abundante agua, jugos de frutas naturales sin azúcar, gaseosas o aguas saborizadas light, reservando la bebida alcohólica sólo para el momento del brindis.

¿Cómo proteger nuestros oídos de la pirotecnia?

Durante los últimos años, las celebraciones de Navidad y Año Nuevo nos han encontrado cada vez más conscientes de la importancia del uso responsable de la pirotecnia.

Sin embargo, sigue siendo importante para todos recordar que los fuegos artificiales pueden causar lesiones severas, tales como quemaduras, lesiones oculares y auditivas.

De qué forma el uso de pirotecnia puede afectar al oído

Nuestro oído tolera normalmente sonidos hasta 90 decibeles (dB). La pirotecnia puede alcanzar desde los 150 a los 175 dB, por lo que puede lesionar las estructuras del oído interno provocando un “trauma acústico”. Por eso, quien manipule pirotecnia en forma directa, puede sufrir problemas graves o irreversibles, que van desde zumbidos hasta la pérdida de audición permanente.

Síntomas del trauma acústico

  • Hipoacusia (disminución de la capacidad auditiva) leve, moderada o severa, que puede empeorar lentamente.
  • Acúfenos (ruidos o zumbidos en el oído). Con el transcurrir de las horas puede desaparecer, disminuir o permanecer constante.
  • Otorragia o sangrado del oído a causa de desgarros en la membrana timpánica.
  • Alteraciones del equilibrio como mareos y sensación de vértigo, sin importar si se está de pie, sentado o acostado.

Prevención

Si bien la mejor forma de prevenir estas complicaciones es NO utilizar pirotecnia, para prevenir una lesión auditiva, la persona debería ubicarse a una distancia segura de la explosión, que en los adultos es de 15-20 metros y en los niños, de 50-60 metros. Para disminuir el impacto sonoro, también se pueden usar tapones o auriculares.

Condiciones de salud especiales: cuando lo mejor que podemos hacer es no utilizar pirotecnia

No utilizar pirotecnia también es pensar en el otro

Las personas con autismo, tienen su capacidad auditiva aumentada (hiperacusia), por lo que los ruidos de los fuegos artificiales les genera un alto nivel de estrés y ansiedad, desencadenando crisis en las que pueden llegar a autolesionarse.

También aquellos que atraviesan algún tipo de demencia pueden sentirse alterados y sufrir palpitaciones o crisis de llanto.